Saludos de Un Bicho Raro
Cordiales saludos. Aquí empieza la andadura de este mi blog, el blog de Un Bicho Raro.
Que sí. Que muchas veces he pensado que soy un bicho raro.
Que no soy ya un niño y sin embargo me gustan los videojuegos, como a los quinceños adolescentes.
Que no fumo. Que no bebo, nada más que lo justo: una copita de fino con el aperitivo.
Que no me gusta el fútbol, cosa imperdonable en este mundo de ronaldos y ronaldiños. Y es que prefiero leer, e ir al teatro; sí, sí, al teatro, un "rara avis" de las aficiones por estos lares de botellonas y botellones.
El sábado estuve viendo la representación de una obra de teatro. A las nueve horas. Hora fatídica, porque a esa hora jugaban barcelonistas y madridistas.
¡Ay! ¿A quién se le ocurre programar una obra de teatro cuando hay partido de tamaña importancia? Imperdonable. Resultado: quince eran los actores y no llegaban a veinte los espectadores, incluídos entre éstos algunos familiares de los actores; algunos, no todos, porque ni siquiera estaban presentes algunos de los cónyuges de las actrices, cónyuges que, claro, cómo no, estaban viendo el partido.
Regresaba yo a casa pensando en cómo había salido la obra, silencio en la calle, hasta que un sonoro y multitudinario ¡UY! me saca de mis elucubraciones teatriles: ¡UY! casi meten un gol. Lástima.
En resumen: ingentes multitudes viendo el partido y cuatro "chalaos", yo uno de ellos, viendo una obra de teatro.
Lo dicho: Un Bicho Raro.
Que sí. Que muchas veces he pensado que soy un bicho raro.
Que no soy ya un niño y sin embargo me gustan los videojuegos, como a los quinceños adolescentes.
Que no fumo. Que no bebo, nada más que lo justo: una copita de fino con el aperitivo.
Que no me gusta el fútbol, cosa imperdonable en este mundo de ronaldos y ronaldiños. Y es que prefiero leer, e ir al teatro; sí, sí, al teatro, un "rara avis" de las aficiones por estos lares de botellonas y botellones.
El sábado estuve viendo la representación de una obra de teatro. A las nueve horas. Hora fatídica, porque a esa hora jugaban barcelonistas y madridistas.
¡Ay! ¿A quién se le ocurre programar una obra de teatro cuando hay partido de tamaña importancia? Imperdonable. Resultado: quince eran los actores y no llegaban a veinte los espectadores, incluídos entre éstos algunos familiares de los actores; algunos, no todos, porque ni siquiera estaban presentes algunos de los cónyuges de las actrices, cónyuges que, claro, cómo no, estaban viendo el partido.
Regresaba yo a casa pensando en cómo había salido la obra, silencio en la calle, hasta que un sonoro y multitudinario ¡UY! me saca de mis elucubraciones teatriles: ¡UY! casi meten un gol. Lástima.
En resumen: ingentes multitudes viendo el partido y cuatro "chalaos", yo uno de ellos, viendo una obra de teatro.
Lo dicho: Un Bicho Raro.
2 comentarios
UnBichoRaro -
Anna -
Gracias por tu comentario en mi blog!
Anna